23 ago. 2014

La Plata y los ferrocarriles, parte II: la trocha angosta

Fotografía número 1: estación La Plata del Ferrocarril General Belgrano, conocida coloquialmente como Meridiano V

La edad de oro de la angosta platense

En la época en que Juan Domingo Perón obtenía su bautismo de masas en Plaza de Mayo, la ciudad de La Plata contaba con una variada oferta ferroviaria: trenes a Mercedes, Mirapampa, Patricios, Avellaneda, Carhue y Rosario desde Meridiano V, trenes a Buenos Aires, La Pampa, Mar del Plata y la Patagonia desde la estación del ferrocarril Roca, y trenes locales a Pipinas, Magdalena, Atalaya, Brandsen, Río Santiago, Punta Lara, entre otros. Había, en la práctica, pocos destinos a los cuales no se pudiera llegar por vía ferroviaria desde la capital bonaerense; en el mapa 1 es posible ver toda la oferta ferroviaria por trocha angosta que se ofrecía por entonces.


Mapa 1. Ver Ferrocarriles en La Plata en un mapa más grande.

Adiós Compañía


El 15 de julio de 1948 se clausuró una parte del ramal G3 del Ferrocarril General Manuel Belgrano (ex Compañía General de Buenos Aires, CGBA): la sección comprendida entre las estaciones km 88 y Esquina Negra, debido a que era redundante con parte del ramal P del mismo ferrocarril (ex Ferrocarril Provincial de Buenos Aires) entre Meridiano V y Ángel Etcheverry.

Esa clausura sería la primera de una serie que despojaría a la capital bonaerense de la totalidad de sus servicios por trocha angosta.

Por angosta a Mercedes


En 1953 existió un efímero servicio de pasajeros entre las estaciones La Plata y Mercedes del Ferrocarril General Manuel Belgrano, prestado con un coche motor diesel.  La experiencia no tuvo mayor éxito y pronto quedó en el olvido, conservándose muy poca documentación al respecto.

Adiós Provincial a Mirapampa, Olavarría, Sierra Chica y Pehuajó


El 28 de octubre de 1961, durante el gobierno de Arturo Frondizi, se clausuró la mayor parte del ramal P, entre las estaciones Ángel Etcheverry y Mirapampa y junto a él, los ramales secundarios entre Carlos Beguerie y Olavarría (ramal P2), entre Ariel y Coronel Miñana (ramal P3), entre Coronel Miñana y Sierra Chica (ramal P4) y entre Pedro Gamen y Pehuajó (ramal P5).

Eventualmente se reabrió el ramal a Olavarría para servicio de cargas entre los años 1964 y 1968, período presidencial de Arturo Illia (hasta 1966) y el dictador Juan Carlos Onganía.

En octubre de 1974, durante el mandato de María Estela Martínez de Perón, se levantaron las vías entre las estaciones Mirapampa y Carlos Beguerie.

Adiós Provincial a Avellaneda


El día 6 de julio de 1977, durante la dictadura militar que tenía como dictador a Jorge Rafael Videla, corrió el último tren de pasajeros en el ramal P1 del Ferrocarril General Manuel Belgrano, que aun brindaba lánguidos servicios entre las estaciones Avellaneda y La Plata. Pronto la creciente urbanización en el núcleo platense invadió partes de la traza, haciendo imposible el retorno del ferrocarril por este ramal.

Adiós servicios de cargas


Con la llegada del menemismo llegó el último golpe de gracia para la trocha angosta platense. Si bien ya no había servicio de pasajeros por trocha angosta hacia o desde la capital bonaerense, se conservaban algunos servicios ferroviarios de carga por los ramales G3 y lo poco que quedaba del ramal P entre González Catán y el Puerto de La Plata. Principalmente se transportaban combustibles, carbón y tubos.

En 1989 había servicios de carga esporádicos que, partiendo del Puerto, transitaban el ramal P hasta el Empalme Etcheverry, donde tomaban el ramal G3 para llegar al ramal G allá en González Catán y seguir viaje rumbo a Pergamino y tal vez Rosario Oeste.

A principios de la década del 90 languidecían los servicios de carga en estos ramales. Por el año 1992 una última locomotora intentó ingresar en el ramal pero quedó patinando cerca de González Catán. En 1993, con las privatizaciones, el único servicio que mantenía abierto el ramal, el transporte de combustible, perdió su razón de ser y el ramal quedó abandonado.

En 1994 comenzó una ampliación de la avenida Perón en la localidad de Guernica, y para elevar la altura de los camiones se retiró uno de los puentes ferroviarios del ramal G3, eliminando así la posibilidad de recuperar el tránsito ferroviario. Con este hecho de público conocimiento pronto comenzaron las intrusiones en la traza de lo que quedaba del ramal P; Lisandro Olmos se convirtió entonces en la sección con más intrusiones en el sector de vías.

El tren de Duhalde


En 1992 el gobernador de la provincia, Eduardo Duhalde, ensayó una reactivación del servicio de pasajeros entre Avellaneda y Gobernador Monteverde (ramal P1). Circularon unos pocos trenes (ver fotografía número 2) hasta que ocurrió un descarrilamiento cerca de esta última estación y el emprendimiento se canceló. Pronto las intrusiones a la traza llegaron y con ellas el fin de la última esperanza de reactivación para ese ramal.

Fotografía número 2: uno de los trenes de Duhalde, estacionado en la estación Avellaneda. Fotografía perteneciente a FASIL.

 

La actualidad


La estación La Plata que perteneció a la empresa francesa CGBA es hoy una vivienda privada (ver fotografía número 3).

Fotografía número 3: edificio de la estación La Plata de la CGBA. Fotografía propiedad de R. Rocco.


Meridiano V es hoy un Centro Cultural en donde también trabajan los Amigos del Provincial ofreciendo paseos en zorra dentro del cuadro de estación (ver fotografía número 1). Lamentablemente algunas de las instalaciones son utilizadas en forma ilegal por una concejala de Bruera para estacionar camiones (ah, la ironía).

La mayor parte de lo que sobrevive del ramal P está intrusado por villa.

La estación Ángel Etcheverry está en ruinas.

El ramal G3 es recuperable siempre y cuando se planifique una inversión fuerte en renovar completamente la enrieladura, obras de arte y planear una alternativa de ingreso a la zona urbana de La Plata; posiblemente sea mejor utilizar la vieja traza que pasaba por Esquina Negra, por haber allí poca o nula intrusión. Ver fotografías número 4 y 5.

Fotografía número 4: puente nuevo, sin estrenar, sobre la calle Crisólogo Larralde, en Guernica. Ver coordenadas.
Fotografía número 5: terraplén del ramal G3 del FCGMB en su cruce con la avenida Hipólito Yrigoyen, en Guernica. Ver coordenadas.

El ramal P1 no puede ser recuperado de ninguna manera; las intrusiones son tantas y tan variadas en cuanto a carácter social (desde villas hasta fábricas y escuelas privadas) que es preferible reforzar los servicios ferroviarios del Ferrocarril Roca reactivando los trenes vía Mármol hacia Haedo y hacia Plaza Constitución; incluso si se realiza la extensión de la traza del ramal G hasta esta última, se podría volver a unir la capital bonaerense con González Catán. Las fotos 6 y 7 muestran dos ejemplos del estado de esa traza.

Fotografía número 6: traza del ramal P1 en el paso a nivel de la calle Suipacha, mirando hacia Avellaneda. Como se ve, ha sido invadida hasta ocupar el gálibo de tren rodante, haciendo imposible la circulación. Foto propiedad de Gustavo Karol.
Fotografía número 7: traza del ramal P1 en inmediaciones de la estación Monte Chingolo. A lo lejos puede verse otra intrusión. Fotografía propiedad de FASIL.

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